Tres discos, numerados como las películas, hicieron de Led Zeppelin la banda más grande del mundo. Entre enero del 69 y octubre del 70, I, II y III barrieron con las dulces canciones de Beatles, Beach Boys o Byrds. Así como estos grupos habían cambiado el mundo, Zep cambiaría para siempre la música.
En términos sonoros, la banda se erguía en torno a los riffs de Page, laberintos eléctricos que casi ridiculizaban a excelentes violeros. Pero no sólo de sonido vive la música. Zeppelin también transformó la industria en términos estéticos. Robert Plant se convirtió en una suerte de rolling stone pero celestial. Su larga melena rubia lo asemejaba a un dios griego, un Brad Pitt de camisa abierta y jeans ajustadísimos en tiempos donde el rock enloquecía a las jóvenes y las dejaba literalmente entregadas a todo.
Si algún crítico aún desconfiaba de ellos, la discusión se cerró en 1971 con su cuarto álbum sin nombre, justamente, en señal de protesta a la prensa. “Stairway to heaven” consolidó la balada rock que tanto resultado les daría a bandas posteriores como Bon Jovi o Guns N´Roses.
Pero vivir allende los límites tiene un costo. La banda que había sido acusada de ocultismo, satanismo, sadismo y Tolkienismo, grabó “Houses of the Holy” en 1973 y su obra maestra en 1975, “Physical Graffiti”, que contenía gemas como “Kashmir”. Y de pronto, todo empezó a salir mal.
La tragedia comenzó de manera leve: Page se quebró un dedo de la mano y Plant una pierna, en diversos accidentes. Así grabaron “Presence”, un disco que no obtuvo el reconocimiento deseado. Pero el horror los sorprendió en plena undécima gira por Estados Unidos. Un llamado desde Londres avisó que Karac, el hijo de Plant, había muerto. La gira se canceló mientras Zeppelin se despedazaba. Los muchachos vivían demasiado drogados para contenerse y solo Bonham fue al entierro. Jamás se habían peleado ni nada. Simplemente no podían con sus almas. Zep grabó un último álbum, el ignoto “In through the Out Door”, en 1979. Al año siguiente, Bonham se durmió demasiado borracho y ya no despertó.
Para mediados de 1981 Robert Plant era un tipo común, recluido en su casa, alejado de la música. Apenas un puñado de años antes el mundo obedecía a sus caprichos. Ahora era tan sólo un hombre más.
Lo cierto es que nombres como McCartney, Jagger, Axl Rose o Freddie Mercury, quedaron más presentes en el día a día. Page, Plant, Bonham y Jones son amados hasta la desesperación por los fans y desconocidos para la masa. Como sea, su influencia en la música es total.
Los miembros se unieron en esporádicas ocasiones y la banda finalmente entro en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1995.
Algunas canciones memorables del grupo:
*Stairway to heaven*
*Inmigrant Song*
*The Rover*
*All Off My Love*
Fuente:
https://www.guioteca.com/rock/historia-apogeo-y-tragedia-de-led-zeppelin-la-banda-mas-pesada-de-todos-los-tiempos/

Genial!!!
ResponderEliminardesconocía esta banda pero al poco tiempo que los escuche me gusto muchísimo
ResponderEliminarBuenos datos, agrega mas cultura a nuestros gustos musicales
ResponderEliminarMis ídolos
ResponderEliminarAll Off My Love mi favorita
ResponderEliminar